sé fiel
«El primer medio para perseverar en el camino que conduce al cielo es ser fiel en seguir y aprovechar los movimientos de la Gracia que Dios decide concedernos. Los santos no deben su felicidad más que a su fidelidad a las mociones que les envía el Espíritu Santo, del mismo modo que los condenados no pueden atribuir su desdicha a otra cosa que al desprecio de tales movimientos. Esto solo debe bastar para haceros sentir la necesidad de ser fieles a la Gracia»
Santo Cura de Ars
cambia el mundo
fiel en lo poco
«Has sido fiel en lo poco…; entra al banquete de tu Señor» (Mt 25,21) / «Tengo siempre presente al Señor, con Él a mi derecha, no vacilaré» (Sal 15,8).
«Si algo me pide Jesús, es que me apoye en Él, que confíe sólo en Él, que me abandone a Él sin reserva… No debemos intentar controlar las acciones de Dios. No debemos contar las etapas del viaje por las que nos quiere llevar. Incluso si me siento como un barco a la deriva, me entrego totalmente a Él.
Cuando esto parece difícil, acuérdate de que no estamos llamados a tener éxito, pero sí a ser fieles. La fidelidad es importante, incluso en las pequeñas cosas... la grandeza está en hacer la voluntad de Dios»
Santa Teresa de Calcuta
el alma toda rendida y la cruz
«En la cruz está la viday el consuelo,y ella sola es el caminopara el cielo.
(...)El alma que a Dios estátoda rendida,y muy de veras del mundodesasida,la cruz le es 'árbol de vida'y de consuelo,y un camino deleitosopara el cielo»
Santa Teresa de Jesús
«Oíd, pueblo; oíd, todo género de gentes»
«¡Que nadie se engañe: ésta es la única verdadera escala del paraíso, y fuera de la cruz no hay camino por donde se pueda subir al cielo! (...) Oíd, pueblo; oíd, todo género de gentes: de parte de Cristo y con palabras tomadas de su misma boca, yo os aviso: que no se adquiere gracia sin padecer aflicciones; hay necesidad de trabajos y más trabajos, para conseguir la participación íntima de la divina naturaleza, la gloria de los hijos de Dios y la perfecta hermosura del alma»
Santa Rosa de Lima
unión siempre más estrecha
«Toda la santidad consistirá por lo tanto en recibir, de Cristo y por Jesucristo, quien posee la plenitud y quien está establecido como el único mediador, la vida divina, en conservarla, en aumentarla sin cesar, por una adhesión siempre más perfecta, por una unión siempre más estrecha a aquel quien es la fuente»
Beato Dom Columba Marmion
tan solo
«Hombre, se te ha hecho saber lo que es bueno, lo que el Señor quiere de ti: tan solo practicar el derecho, amar la Bondad, y caminar humildemente con tu Dios»
Miqueas 6, 8
Bondad de Dios y enfermedad en el alma
«En su divina Bondad, este médico, Cristo, intenta atraer a la salvación a pesar de ellos mismos, a los que están enfermos en el alma, aquellos cuyos pecados y cuyas faltas los aplastan hasta el delirio. Pero ellos no quieren dejarse tratar. ¡Oh, hermanos míos, si quisiéramos, si quisiéramos todos ver hasta el fondo la parálisis de nuestra alma! Nos daríamos cuenta de que, privada de sus fuerzas, yace en un lecho de pecados. La acción de Cristo en nosotros sería fuente de luz»
San Pedro Crisólogo
hasta el final
«Queridos hermanos, en vuestro caso esperamos lo mejor, lo que conduce a la salvación. Porque Dios no es injusto como para olvidarse de vuestro trabajo y del amor que le habéis demostrado sirviendo a los santos ahora igual que antes. Deseamos que cada uno de vosotros demuestre el mismo empeño hasta el final, para que se cumpla vuestra esperanza; y no seáis indolentes, sino imitad a los que, con fe y perseverancia, consiguen lo prometido»
confianza
«Cuanto menos una persona tiene la costumbre de presumir de sus propias fuerzas, incluso en las cosas más pequeñas, tanto más se confía en el poder de Dios, incluso en las más grandes»
San Bernardo
subir al cielo
«Que nadie se engañe: ésta es la única verdadera escala del paraíso, y fuera de la cruz no hay camino por donde se pueda subir al cielo!»
Santa Rosa de Lima
la espesura de la cruz
«¡Oh, si se acabase ya de entender cómo no se puede llegar a la «espesura» y sabiduría de «las riquezas de Dios», que son de muchas maneras, si no es entrando en la «espesura del padecer» de muchas maneras, poniendo en eso el alma su consolación y deseo! ¡Y cómo el alma que de veras desea sabiduría divina desea primero el padecer para entrar en ella, en la «espesura de la cruz»! (...) Porque, para entrar en estas riquezas de su sabiduría, la puerta es la cruz, que es angosta. Y desear entrar por ella es de pocos; mas desear los deleites a que se viene por ella es de muchos»
San Juan de la +



