«Si queremos adorar el rostro real de Jesús...,
lo encontramos en la divina Eucaristía,
donde, con el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo,
bajo el blanco velo de la Hostia
se esconde el rostro de nuestro Señor»
Benedicto XVI citando a San Cayetano Catanoso
23 de octubre de 2005.
En 1958, el Papa Pío XII declaró la fiesta del Santo Rostro de Jesús el día antes del Miércoles de Ceniza (martes de carnaval).
Santa Teresita del Niño Jesús y la Santa Faz conocía la vida y misterios de la carmelita Sor María de San Pedro y la Sagrada Familia y por ella eligió ser de «la Santa Faz».
Escribía la Madre Inés de Jesús (su hermana Paulina):
«El principal atractivo de la sierva de Dios fue la devoción a a la Santa Faz. Por muy tierna que fuese su devoción al Niño Jesús, no puede compararse a la que sintió por la Santa Faz».
En su proceso de beatificación:
«La Santa Faz era el espejo donde Sor Teresa veía el Alma y el Corazón de su Amado; el libro de meditación donde bebió la ciencia del amor. Fue en la meditación de la Santa Faz que aprendió ella la humildad»






