«Corpus Christi»
en esta vida sencilla del nosotros
salimos contigo a las calles
Sol de Carne
y Fuego
y Sangre
que sostienes los lagos y los montes
las manos que te llevan y a tu paso cantan
oh, Dios de Carne herida
que nos miras en silencio y nos amas
—uno a uno—
queriendo ser con nosotros, nuestro
oh, Dios de Fuego
cómo gime tu silencio en nuestra nieve
llamando a todas las almas
a esta vida sencilla del nosotros
oh, Dios de Sangre
¡aquí estamos! ¡somos tuyos!
Corazón incansable
PARA SIEMPRE
tuyos
Raúl Eguía Recuero, poeta





