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canta, por favor, canta


«canta alguna canción que pertenezca a nuestro amor, 
de manera que yo la oiga y me goce mucho por ser tu voz, 
que yo tanto amo»

Fray Luis de León, Cantar de Cantares de Salomón

«hazme escuchar tu gracia»


«hazme escuchar tu gracia» 
Salmo 142, 8

Novela «Pan nuestro, somos suyos» de Raúl Eguía Recuero


Novela «Pan nuestro, somos suyos» de Raúl Eguía Recuero.

UNA NOVELA CON PREGUNTAS FUERTES Y RESPUESTAS.

Para jóvenes y adultos (a partir de 12 años)

Ya disponible en en AMAZON en TODO el mundo

Orfandad, amor, lucha, necesidad, sed, ser, pertenecer… alguien en el que quedarse. Esta novela es un desafío y cuando llega es profundo, desmesurado, incontrolable, afecta a la vida… a esos secretos que hay bajo los pies… La identidad y la muerte, tal vez por eso «¿Qué significa estar vivo?»

Arriesgarse, aunque no estés preparado. 
Decidir vivir del todo. 
Porque NO es un juego la vida.

Una novela visceral, apasionante, fresca, vital… 
de Ciencia y Fe, de Eucaristía.

«¿Qué encontrarías tú si te miraras dentro?»

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enciende la chispa, el Fuego, para encontrar la Paz y la Felicidad

«Es preciso encender esta chispa de la gracia de Dios. 
Es preciso transmitir al mundo este fuego de la Misericordia. 

En la Misericordia de Dios 
el mundo encontrará la paz, 
y el hombre, la felicidad» 

«Desde el comienzo de mi ministerio en la Sede de San Pedro en Roma, consideré este mensaje [de la Divina Misericordia] como mi tarea especial. La Providencia me lo ha asignado en la situación actual del hombre, de la Iglesia y del mundo. Se podría decir que precisamente esta situación me asignó ese mensaje como mi tarea ante Dios»

San Juan Pablo II

Oremos con San Juan Pablo II

«Dios, Padre misericordioso, que has revelado tu amor en tu Hijo Jesucristo y lo has derramado sobre nosotros en el Espíritu Santo, Consolador, te encomendamos hoy el destino del mundo y de todo hombre. 

Inclínate hacia nosotros, pecadores; sana nuestra debilidad; derrota todo mal; haz que todos los habitantes de la tierra experimenten tu misericordia, para que en ti, Dios uno y trino, encuentren siempre la fuente de la esperanza.

Padre eterno, por la dolorosa pasión y resurrección de tu Hijo, ten misericordia de nosotros y del mundo entero. Amén»

sé fiel

«El primer medio para perseverar en el camino que conduce al cielo es ser fiel en seguir y aprovechar los movimientos de la Gracia que Dios decide concedernos. Los santos no deben su felicidad más que a su fidelidad a las mociones que les envía el Espíritu Santo, del mismo modo que los condenados no pueden atribuir su desdicha a otra cosa que al desprecio de tales movimientos. Esto solo debe bastar para haceros sentir la necesidad de ser fieles a la Gracia»

Santo Cura de Ars

vive con Él

«Vive con Él. Quisiera poder decir a todas las almas qué manantiales de fortaleza, paz y también de felicidad encontrarían si aceptasen vivir en esta intimidad»

Santa Isabel de la Trinidad

Dios que nos salvas

 «Bendito el Señor cada día

Dios lleva nuestras cargas, es nuestra salvación
Nuestro Dios es un Dios que salva
el Señor Dios nos hace escapar de la muerte»

Salmo 68 (67): 20-21

la Cruz

todo sucede «de la mano de nuestra Madre. No hay otra forma»

 

«Con heridas, con miedos y sin Dios, 
no se puede avanzar ni ser libre» 
Raúl Eguía Recuero, escritor | Mater Mundi TV

«NEBEL · pequeño, herido, vulnerable. Haz Tú que pueda amarte» de Raúl Eguía Recuero

 

«NEBEL · pequeño, herido, vulnerable.
Haz Tú que pueda amarte»
Raúl Eguía Recuero

Ya disponible en AMAZON en TODO el mundo

Nos han contado miles de veces historias de héroes, números 1, los primeros de la lista; aquellos que han vivido a fuerza de brazos con corazón valiente… ¿Pero qué sucede con todos los demás? ¿Y si yo no tengo fuerzas, estoy roto, tengo miedo, soy un fracaso? Así es Nebel: pequeño, herido, vulnerable. Puerta abierta al corazón de LO IMPOSIBLE.

«Preciosa historia espiritual»
«PARA MÍ QUE NO PUEDO»
«Una historia sencilla que toca la hondura humana»
«PROFUNDA»
«Te deja pensando»
«Para degustarla a sorbos»

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Él

«Nadie debe desesperarse en esta vida. 
¿Tienes a Cristo y tienes miedo?
Él será nuestra fuerza, Él será nuestro pan, Él será nuestro guía»

San Jerónimo

sin callar, por siempre

 «te cantará mi alma sin callarse. 
Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre»

Salmo 30 (29), 13

en Auschwitz

«Alegraos como yo del verano, de la luz del sol» 

Venerable Sor Ángela María del Corazón de Jesús

los ojos y el corazón

«Yo no soy un águila, sólo tengo de águila los ojos y el corazón, pues, a pesar de mi extrema pequeñez, me atrevo a mirar fijamente al Sol divino, al Sol del Amor, y mi corazón siente en sí todas las aspiraciones del águila…»

Santa Teresita del niño Jesús y la santa Faz

la espesura de la cruz

«¡Oh, si se acabase ya de entender cómo no se puede llegar a la «espesura» y sabiduría de «las riquezas de Dios», que son de muchas maneras, si no es entrando en la «espesura del padecer» de muchas maneras, poniendo en eso el alma su consolación y deseo! ¡Y cómo el alma que de veras desea sabiduría divina desea primero el padecer para entrar en ella, en la «espesura de la cruz»! (...) Porque, para entrar en estas riquezas de su sabiduría, la puerta es la cruz, que es angosta. Y desear entrar por ella es de pocos; mas desear los deleites a que se viene por ella es de muchos»

San Juan de la +

Levantaos

 «Levantaos, alzad la cabeza: se acerca vuestra liberación» 

Lucas 21, 28

Celebremos con alegría

«Hubieses muerto para siempre, si Él no hubiera nacido en el tiempo. Nunca te hubieses visto libre de la carne del pecado, si Él no hubiera aceptado la semejanza de la carne de pecado. Una inacabable miseria se hubiera apoderado de ti, si no se hubiera llevado acabo esta misericordia. Nunca hubieras vuelto a la vida, si Él no hubiera venido al encuentro de tu muerte. Te hubieras derrumbado, si Él no te hubiera ayudado. Hubieras perecido, si Él no hubiera venido.

Celebremos con alegría el advenimiento de nuestra salvación y redención» 

San Agustín