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oye lo que voy a decirte

«Oye lo que voy a decirte. 
Si ya arde en ti el fuego del amor divino, 
por pequeño que éste sea, 
no lo saques fuera en seguida, 
no lo expongas al viento, 
mantén el fogón protegido 
para que no se enfríe y pierda el calor; 
esto es, aparta cuanto puedas las distracciones, 
conserva el recogimiento, 
evita las conversaciones inútiles»

San Carlos Borromeo

San José · Primer caballero de la Inmaculada

«Procuremos dejar entrar a la Inmaculada en el alma, como lo hizo San José en Belén. Roguemos a San José que podamos consagrarnos, dedicarnos a Ella, estar dispuestos a sacrificarnos y a trabajar por la Inmaculada, como él. Oremos para que sepamos vivir para Ella como San José».

San Maximiliano Kolbe

San Maximiliano Kolbe tenía una especial devoción a San José. Uno de sus frailes hermanos decía: «el P. Maximiliano amaba a San José, como esposo de la Inmaculada»; otro recordaba: «Nuestro amado padre nos exhortaba fervientemente a la oración incesante a San José». 

San Maximiliano Kolbe veía en San José el modelo del caballero de la Inmaculada, totalmente dedicado a custodiar a Jesús y a Ella, su hermosa amada.

Santa Bernardita y San José - escondida intimidad


Santa Bernardita Soubirous vivió después de Lourdes en Nevers bajo la sombra de San José. El día de su primera profesión de votos dijo: «He venido aquí para esconderme».

Su vida con María fue custodiada, escondida en intimidad, por San José y dedicada «enteramente a Dios y solo a Dios»

«¿No sabes que mi padre ahora es San José?»

«Di: San José, enséñame a rezar»

«¿Hay Agua en mí?» + poema «vi romper el Agua» // Raúl Eguía Recuero


«¿Hay Agua en mí?» 
San José: sed y roca, Agua y Vida... y un poema 
(o cómo descubrir la Fuente escondida y mi belleza) 

Raúl Eguía Recuero
poeta

Poema 
«vi romper el Agua»

silencioso


«San José es silencioso como la tierra a la hora del rocío»
Paul Claudel

esconderse

 «San José el Santo de la vida oculta 
(...) 
Esconderse, es quitarse preocupaciones inútiles... 
vivir vida interior, alcanzar la intimidad con Jesús, 
matar la envidia en su raíz, no engreírse, 
tenerse por inferior a todos, 
y un mundo de bienes espirituales...
 
Solo las almas que han sabido esconderse 
han sabido salvar almas. 
(...) 
Escóndanse en ese Corazón divino»

Santa Madre Maravillas recoge este fragmento de una carta que el P. Alfonso Torres, S.J. les escribió a las Madres Carmelitas descalzas del Cerro de los Ángeles para la festividad de San José. 

Imagen Alex_Gruber by unsplash. 

«Custodiar el nosotros» · Raúl Eguía Recuero

 

«Custodiar el nosotros»
Raúl Eguía Recuero, escritor

Con tanto ruido como tenemos alrededor no nos damos cuenta… necesitamos descubrir de nuevo el nosotros, como la primera vez… Estas palabras son «una llamada a custodiar y cultivar el nosotros» para matrimonios, esposos,… especialmente con San José.

«Es una maravilla el pararse juntos, el detenerse juntos y descubrir lo que lo que es verdaderamente importante, lo único necesario porque muchas veces con tanto ruido que tenemos alrededor no nos damos cuenta de que el Amor, el Fuego del Amor, lo que nos une en el matrimonio, nace de Cristo… es Cristo mismo… y desde ahí, con Él, es como podemos descubrir ese nosotros, descubrirlo de nuevo como la primera vez—como esas personas que se aman y se vuelven a ver como la primera vez que se vieron—.

Es desde ahí desde donde podemos contemplar el Amor que Él nos tiene, cómo Él nos ha elegido, cómo me ha elegido a mí para mi esposa y a mi esposa para mí porque Él ha querido…  nos ha elegido para un nosotros con Él.

Creo que eso es lo que debemos custodiar, ese nosotros con Él y no solamente custodiarlo sino también cultivarlo. Cultivarlo como se cultiva… sosegadamente, con paciencia, con tiempo, desde un encuentro íntimo con el Señor y siempre con Él; pasando tiempo juntos con Él… porque es en Él donde todo va sucediendo, porque es la Fuente que va brotando, así, como como en un susurro, como esa acequia que va regando nuestra tierra, la tierra de nuestro matrimonio… y Es… y brota, así, desde el interior, desde el silencio, desde esa intimidad y va lavando nuestras heridas y calmando nuestra sed y nuestras ansias.

Y sin Él, tenemos todos experiencia —al menos yo la tengo—, aunque lo intentamos tantas veces no podemos nada, todo se cae… y, sin embargo, con Él todo es posible. 

Siempre con Él, porque Él ha venido para vivir con nosotros, para estar con nosotros. Sólo con su Luz, con su calor, con su Agua es la única manera en la que podemos vivir y vivir plenamente, en abundancia, con profundidad.

Muchas veces nos planteamos, pero... exactamente ¿qué es lo que tengo que hacer? Esa es la pregunta que tantas veces han hecho también los filósofos: ¿cómo debo vivir? Y Jesús responde… Él se pone como modelo, pero también para las familias nos muestra un modelo que es la Sagrada Familia. 

De la Virgen María podríamos decir tantas cosas: Santísima, Bellísima… como decía Santa Bernardita, que es tan guapa que quiero morirme ya para ir al cielo y volver a verla… de María podríamos decir tantísimas cosas, pero para nosotros, que somos varones, que somos esposos, padres, trabajadores, Dios eligió a José.

San José es el guardián, el custodio, el que trabaja calladamente dando la vida por su esposa y por su familia...  José es un hombre de silencio, es decir, que el Señor eligió un hombre de silencio, un hombre de escucha, de adoración, de trabajo, de intimidad, de corazón profundo … 

Es a esto a lo que nos llama el Señor a nosotros, a los esposos, a los padres, a nosotros que somos hombres de acción… nosotros que vivimos tan llenos de tantas palabras, de tantas superficialidades, de tantas noticias, ajetreos, de tanta fiebre del ritmo brutal que tenemos — que decimos que no tenemos tiempo pero sí tenemos tiempo para tantas cosas urgentes que no sirven para nada y nos dejamos lo importante— … el Señor eligió para Él, y como modelo para nosotros, a San José. 

Cuánto tenemos que aprender de San José: aprender a quedarnos en silencio —como decía el bueno de Fray Juan de la Cruz: «Callando para que hable Dios»—, aprender a escuchar, aprender a esperar, perseverar en paciencia… porque aunque parezca que uno no hace nada o no sucede nada, cuando estamos con el Señor, y estamos con el Señor juntos, Dios está con nosotros, está uniendo este nosotros, alentando este nosotros… haciendo nosotros cosas maravillosas sin que nos demos cuenta… 

Es así como el Señor va trabajando en los matrimonios, en las familias, en el silencio, en el nosotros… porque Dios está y hace y quiere que estemos juntos».

Escribiendo de la mano de Dios - Entrevista a Raúl Eguía Recuero, escritor @Miracle Sound Podcast


Escribiendo de la mano de Dios
[Evangelizar con los libros y con el cine]

Entrevista a Raúl Eguía Recuero, escritor 
@Miracle Sound Podcast

Raúl Eguía Recuero vuelve a compartir con nosotros trozos de su vida. En nuestro primer encuentro su historia de conversión y en ésta, cómo ha dedicado su vida junto con su familia a proyectos enfocados 100% a Dios, evangelizando por medio de libros, y cómo ha vuelto a proyectos de cine.

necesita almas íntimamente unidas a Él


«El último fundamento sigue siendo, sin embargo, la vida interior; la formación del hombre va desde dentro hacia fuera. Cuanto más profundamente esté el alma unida a Dios, y cuanto más desinteresadamente se haya entregado a su gracia, tanto más fuerte será su influencia en la configuración de la Iglesia. Y viceversa, cuanto más profundamente esté sumergida una época en la noche del pecado y en a lejanía de Dios, tanto más necesita de almas que estén íntimamente unidas a Él. Pero aún en esas situaciones Dios no nos abandona. Desde la noche más oscura surgen las grandes figuras de los profetas y los santos, aun cuando, en gran parte, la corriente vivificante de la vida mística permanece invisible. No cabe ninguna duda, sin embargo, de que los giros decisivos de la historia del mundo fueron esencialmente influenciados por almas sobre las cuales poco o nada dicen los libros de historia. Y cuáles sean las almas, a las que hemos de agradecer las transformaciones decisivas de nuestra vida personal, es algo que sólo habremos de experimentar el día en que todo lo oculto sea revelado.

Es posible hablar de una “Iglesia invisible”, porque las almas escondidas no viven aisladas, sino en un contexto viviente y dentro del gran orden del plan divino. Su efectividad y su íntima unión puede que permanezca oculta para ellos mismos y para los otros a lo largo de toda su vida terrenal. Sin embargo, es también posible que algo de ese orden salga a la luz y se haga visible. Ese es el caso de las personas y los acontecimientos que enmarcan el misterio de la Encarnación. María y José, Zacarías e Isabel, los pastores y los Magos, Simeón y Ana, todos ellos habían vivido en la intimidad de Dios y estaban preparados para la tarea especial que les habría de ser encomendada, antes aún de haber experimentado el admirable encuentro con el Señor y antes de poder entender el camino de su vida como un camino hacia ese punto culminante. En todos los himnos que la tradición nos ha legado se expresa su admiración ante las maravillas de Dios.

(…) Hoy vivimos en una época que necesita urgentemente de una renovación desde las fuentes escondidas de las almas íntimamente unidas a Dios. Hay mucha gente que tiene puestas sus últimas esperanzas en esas fuentes de la salvación. Esta es una amonestación muy seria: de cada una de nosotras se exige una entrega total al Señor que nos ha llamado, para que pueda ser renovada la faz de la tierra. En total confianza debemos abandonar nuestra alma a las inspiraciones del Espíritu Santo. No es necesario que experimentemos la “epifanía” de nuestra vida, sino que hemos de vivir en la certeza de fe de que, lo que el Espíritu de Dios obra escondidamente en nosotros, produce sus frutos en el reino celestial. Nosotros los veremos en la eternidad. 

De esa manera queremos presentar al Señor nuestras ofrendas y las depositamos en las manos de su Madre (…) Nada puede significar para su corazón una alegría más grande que la entrega cada vez más profunda de nuestro corazón al corazón de Dios». 

Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein)

en lo escondido

 


trabajando

nos custodia


Jesús y José

«Hagamos que todo calle» · 133 poemas · Raúl Eguía Recuero · Editorial Monte Carmelo (FONTE)


 «Hagamos que todo calle»
133 poemas escritos a los pies de Jesús vivo y sacramentado
Raúl Eguía Recuero
Editorial Monte Carmelo (FONTE)


«Fuego para el alma»
«Versos pequeños, certeros, potentes» 
«Te abre un mundo»

En este día a día con tanto ruido dedica un tiempo para el silencio y contemplar... 

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Cine y Confianza en Dios

 

Cine y Confianza en Dios · ¿Cuentas conmigo o no?
Coloquio con Raúl Eguía Recuero 

El coloquio sobre «Cine y Confianza» en Dios con Raúl Eguía Recuero trató sobre director de cine Frank Capra y algunas de sus películas («Vive como quieras», «¡Qué bello es vivir!»), sobre el film «Los lirios del valle» y sobre el profeta Elías. Fue un coloquio organizado por Surco Films y Faro Films dentro del encuentro de cineastas católicos.

Raúl Eguía Recuero es muy feliz esposo y padre y es escritor. Ha trabajado como editor y consultor de guion en New York (con productores de Oscar, ha sido finalista del premio Sundance, ...). Formó parte del equipo de Infinito Más Uno con Juan Manuel Cotelo («La última cima», ...). En la actualidad escribe cuentos, relatos, poesía y novelas y sirve como guionista y consultor de guion en diferentes producciones de cine y TV. 

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todo sucede «de la mano de nuestra Madre. No hay otra forma»

 

«Con heridas, con miedos y sin Dios, 
no se puede avanzar ni ser libre» 
Raúl Eguía Recuero, escritor | Mater Mundi TV

custodiar a Jesús y María


 GRACIAS 
San José

vivir solo para Dios

«Que sea nuestro modelo Nuestro Padre San José; 
pidámosle que nos enseñe a vivir solo para Dios»

Santa Maravillas de Jesús